El consumo del café llega a Europa
Los viajeros europeos que visitaron los países del Medio Oriente en aquella época, probablemente visitaron las casas de café donde se realizaban los negocios o simplemente vieron los carros por las calles donde se vendía el café en tazas. Cuando estos viajeros regresaron, sus reportes acerca del café despertaron el interés europeo por el café.
Quizás estos viajeros trajeron consigo pequeñas muestras de granos de café, aunque fueron los Venecianos los primeros en traer grandes cantidades a Europa. El primer embarque llegó a Venecia en 1615 desde Turquía y un primer Café se abrió 30 años después.
El café también llegó a Viena en 1683 justo después de que la ciudad hubiera sido sitiada con los Turcos. El café fue retenido por un oficial del ejército quien, siendo la única persona allí que conocía como se usaba, pidió que los turcos dejaran sus stocks antes de la huida como pago a sus actividades de espionaje. Posteriormente abrió una casa de café en Viena y se hizo rico.
El consumo del café se hizo popular y al final del siglo XVII había cafés en otras naciones europeas incluyendo Austria, Francia; Holanda e Inglaterra.




